viernes, 9 de marzo de 2012

7. Champagne.

SEAN.~
Entramos a un cibercafé cerca del Underground. Miro a Derby. Ella sonríe nerviosa. Sé que es la chica indicada. Entre nosotros no hay tensiones. Me siento bien con ella. Nos sentamos. Ella pide un Capuccino. Cool, chic, glamurosa. Así es como definiría yo a Derby. Va muy arreglada. Es realmente una chica bonita.
-¿Dónde vives?
Ella levanta la mirada. Me sonríe radiante, & me siento el hombre más afortunado del mundo sólo porque me haya dedicado una sonrisa así. Los placeres de la vida deberían ser estas pequeñas cosas del día a día.
-Cerca de Londres. En Ascott. ¿& tú?
No me lo puedo creer. ¡Yo también!
-Yo también...tengo un pequeño estudio. No es gran cosa, pero me sale barato, & es todo lo que necesito.
-Yo comparto un piso con una amiga, pero casi nunca está en casa, porque viaja mucho, & tal, así que puede decirse que vivo sola...-ríe, tranquila. Se aparta el pelo de la cara. Me excito.
-Bueno, no sé, cuéntame algo sobre ti...
-Pues yo nací en un pequeño pueblo de Bretaña, en realidad...
-No me cuentes tu vida, pequeña. Algún día, me la cuentas. Pero hoy no es el día indicado.
-Ya, me da que no. ¿Vienes a casa?
-¡Claro! Me encantaría. Señorita...-le indico el camino para salir del café. 
Volvemos a entrar en la estación de metro.
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Derby me coge de la mano. Juntos. Parecemos una parejita caminando por la estación. Nos subimos al tren. Una anciana nos mira, sonriente. Seguro que piensa: "qué monos. Qué bien que aún quede amor en el mundo..." Lo que no sabe es que Derby & yo nos acabamos de conocer. Vamos a su casa...lo que surja después...ya veremos. No me quiero hacer falsas ilusiones. 
Una vez prometí no volver a enamorarme nunca más & me parece que me ha vuelto a pasar. Yo no creía en el amor, & ahora parece que el amor ha llegado a mí sin quererlo.
-Hemos llegado. Bienvenido a mi hogar.
Es un pisito bien decorado, pequeño pero bien aprovechado. Típico...muebles de Ikea, moderno, pero con un toque retro chic que me encanta.
-Es muy bonito...¿puedo pasar al salón?
-Estás en tu casa.
Se va a la cocina.
-¿Quieres algo de beber, cerveza, nestea, coca-cola, champán?
-Una copita de champán estaría genial.
Se marcha a la habitación. Un minuto después vuelve sólo vestida con una camiseta ancha de University Roma. Sexy, sexy a más no poder. Esta chica me encanta.
Se sienta a mi lado. Huele a miel...me pierdo en su aroma. 
-Un brindis, por nosotros.
-Por nosotros.
Chin chin. Bebe seductoramente...nos acercamos más & más...
& todo sucede tan deprisa...sus manos recorren mi cuerpo, el champán se derrama...besos, caricias...
EL AMOR EXISTE. & YO LO ACABO DE ENCONTRAR.

domingo, 4 de marzo de 2012

6. Freakin' out.

DERBY.~
6:58 pm. Piccadilly Circus.
Vuelvo del trabajo. Voy con Sebastien, que me está dando conversación continuamente, aunque yo apenas le hago caso. No me interesa lo bonita que es su casa de Francia, ni lo bien que juega al golf, ni el instituto donde estudió. Pienso en Sean continuamente. No me sale de la cabeza, es como una droga. Mi droga.
¡¿Qué?! Sebastien me está metiendo mano...esto es insoportable.
Le paro.
-Mira, Sebastien, cómo decirte esto...
-Te entiendo, cariño, & sé qu mi amor hacia ti es correspondido; pero también sé que te sientes cohibida, porque soy mayor que tú, pero tienes que vencer el miedo & dejarte llevar...que la vida son dos días, & hay que disfrutarla al máximo...
Me abraza & me beso. Me aparto bruscamente.
-¡Que no me gustas! ¡Que nunca me has gustado, & nunca me vas a gustar! Que yo pienso en otro...mira, me caes bien, no arruines esto...
-Pero...
Y con la palabra en la boca, me alejo por las calles de Londres, rumbo al Underground, donde espero ver a mi amado Sean.


=Diez minutos más tarde=
Voy a perder el tren. & eso significa que tendré que esperar otra media hora antes de coger otro.
Voy tan rápido por los túneles del metro...
Pum. Caigo al suelo, mi bolso a unos metros de mi.
-Lo siento...lo siento tanto...- me ayuda a levantarme.
Estoy tan avergonzada...no puedo ni mirarle a los ojos. Aunque esa voz me resulta tan familiar...
Nuestras miradas se cruzan, es él. Él. Llevo soñando con este momento mucho tiempo. Mi príncipe azul. Sean.
-¿Quieres tomar un café...?

5.Losing reasons to live.

SEAN.~
6 am. Me preparo rápido, para un día de trabajo en el buffet, un día como todos los días. Monótono y aburrido.
Tenía 16 años cuando decidí hacer la carrera de derecho. Soñaba con defender a personas, ganar dificilísimos casos y hacerme famoso. Llevar a malhechores a la cárcel. No defender a personas que denuncian a sus vecinos por contaminación acústica. No soñaba con levantarme todos los días a las 6 de la mañana, para coger el Underground y trabajar como un chino durante 8 horas.
Mi vida no tiene sentido.
Camino por la estación de metro.
Gente. Gente por todas partes. Me siento abrumado. ¿No es irónico estar rodeado de miles de personas y que ninguna te hable, que todas vayan a su rollo, que no se preocupen unas por las otras? 
Mi mirada se cruza con ella. Ella, que tiene ojos verdes, y el pelo alisado. Ella, que sonríe mientras se ruboriza por completo. 
Intento acercarme a ella. Estoy seguro. Es Derby.
Corro tras ella. La persigo. Se da cuenta de que quiero acercarme a ella, y una expresión de miedo le cruza el rostro. Pero, ¿por qué? No la entiendo. Sólo quiero volver a oír su voz.
Echa a correr.
- Eh, ¡espera! 
La chica empieza a apresurarse.
- ¡No quiero hacerte daño, ¿me oyes? ¡DERBY!
La chica se da la vuelta. Tiene una expresión muy rara en el rostro. No comprende.
- Me parece que te has equivocado de persona. Yo me llamo Noah.
Mierda. ¡MIERDA! Me he equivocado.
¿Dónde estás, Derby? Te necesito. No quiero perderte. Estoy tan confundido...
Entro en el tren. Me alejo rápido.
Gente entre gente, pero todos más solos que la una.