DERBY.~
11 p.m. Derby's house. Ascott.
Lo amo. Siento esas mariposas en el estómago. Señal inequívoca de que estoy enamorada. ¡Pero si apenas lo conozco! Sean...un nombre perfecto para un hombre perfecto. Apenas puedo cenar. Sólo puedo cantar, inventarme distintas historias sobre Sean yo. Voy a facebook, a ver si lo encuentro. Pero, ¿& si no sabe quién soy? No tengo mi nombre real en facebook, me llamo Devorah Anston. Mmmm...seguro que está todo lleno se chicos que se llaman Sean.
No puedo evitar sentir una punzada en el estómago. Tal vez nunca vuelva a verlo. Tal vez ni siquiera le gusto. Tal vez tiene novia, & me estoy haciendo ilusiones para nada.
Un nuevo mensaje.
¿& si es él? ¿Qué le digo?
"DERBY. Me encanta cómo suena tu nombre. Eres perfecta. Como una rosa preciosa en un a carretera. No perteneces a este lugar. Vente conmigo al campo. Huyamos de esta ciudad tan hipócrita. Nuestra vida nos pertenece. Te amo, pero creo que eso ya lo sabes. Sebastien".
¡No! No quiero seguir con esto. Pero tampoco quiero decirle que no a Sebastien de una manera brusca...¿qué debo hacer? Bueno, lo mejor es que le invite a casa mañana. Sí. & hablaremos tranquilamente en mi terreno, mi espacio, donde me siento segura.
miércoles, 29 de febrero de 2012
martes, 28 de febrero de 2012
3. Something's happening, babe.
SEAN.~
Esta chica...me vuelve loco.
Hace apenas unos minutos que se ha ido del tren. No sé nada. Si volveré a verla, ni siquiera sé si esto es real o es un sueño. Ella es como un ángel caído del cielo. Aunque probablemente tenga novio...una chica así no creo que esté soltera.
En la redacción varias mujeres me tiran los tejos. Me sonríen pícaramente, me invitan "al baño" o me "Piden ayuda para bajar unas cajas del armario del almacén". No me entienden. Yo no quiero una chica cualquiera. Quiero a esa chica. Quiero a Derby.
Hace tiempo que dejé de creer en el amor. Me parece un engaño, una historia que se inventaron unos cuantos afortunados a los que la vida pareció sonreírles. Yo he tenido varias relaciones.
Rosalind fue mi primera novia formal. Estaba coladito por ella. Me puso los cuernos con mi mejor amigo.
Olympia vino después. Estábamos siempre juntos, hasta el punto de dejar a mis amigos tirados por ella. Tuvimos que cortar.
Marian. Se hizo monja después de conocerme, y Úrsula se volvió lesbiana. Traumas que todavía no he superado.
Eleanor. Patrice. Ginevra. Shelley. Janette. Kate. Luciana. Caroline. Berta. Todas ellas han ido desmintiendo mi teoría: el amor no existe.
Y sin embargo...Derby ha roto todos mis esquemas.
Entro a casa. No tengo nada de hambre, así que saco el portátil y busco en google: Derby. Tal vez tenga Facebook, Twitter, E-Mail...algo con lo que poder contactar con ella. Facebook y Twitter están repletos de Derbys, pero ninguna es ella. Desisto.
Buenas noches. Creo que soñaré con mi ángel.
Ella.
Esta chica...me vuelve loco.
Hace apenas unos minutos que se ha ido del tren. No sé nada. Si volveré a verla, ni siquiera sé si esto es real o es un sueño. Ella es como un ángel caído del cielo. Aunque probablemente tenga novio...una chica así no creo que esté soltera.
En la redacción varias mujeres me tiran los tejos. Me sonríen pícaramente, me invitan "al baño" o me "Piden ayuda para bajar unas cajas del armario del almacén". No me entienden. Yo no quiero una chica cualquiera. Quiero a esa chica. Quiero a Derby.
Hace tiempo que dejé de creer en el amor. Me parece un engaño, una historia que se inventaron unos cuantos afortunados a los que la vida pareció sonreírles. Yo he tenido varias relaciones.
Rosalind fue mi primera novia formal. Estaba coladito por ella. Me puso los cuernos con mi mejor amigo.
Olympia vino después. Estábamos siempre juntos, hasta el punto de dejar a mis amigos tirados por ella. Tuvimos que cortar.
Marian. Se hizo monja después de conocerme, y Úrsula se volvió lesbiana. Traumas que todavía no he superado.
Eleanor. Patrice. Ginevra. Shelley. Janette. Kate. Luciana. Caroline. Berta. Todas ellas han ido desmintiendo mi teoría: el amor no existe.
Y sin embargo...Derby ha roto todos mis esquemas.
Entro a casa. No tengo nada de hambre, así que saco el portátil y busco en google: Derby. Tal vez tenga Facebook, Twitter, E-Mail...algo con lo que poder contactar con ella. Facebook y Twitter están repletos de Derbys, pero ninguna es ella. Desisto.
Buenas noches. Creo que soñaré con mi ángel.
Ella.
2. Meeting at the Underground.
DERBY.~
Gente. Mucha gente alrededor. He salido del trabajo con Sebastien, el nuevo abogado del bufet. Me gusta. Es un tipo simpático, divertido, abierto, protector. Lo que cualquier chica querría. Pero no sé...no me acaba de convencer. Es muy machista. Cree en la supremacía de la mente masculina sobre la femenina.& a mí eso me pone muy nerviosa. Me ha pasado el brazo por los hombros, apretándome contra él. Olía a sudor & a tabaco. Me daban arcadas. ¿Por qué? ¿Dónde está mi príncipe? Yo sólo quiero un cuento de hadas...con final feliz, claro.
¡OMG OMG! ¿Pero qué ven mis ojos? Es un chico perfecto. Alto, fornido, con el pelo negro & los ojos verdes. Seguro que es un encanto. Mmm, adivinaré. Es fotógrafo. Está saliendo con una de las modelos de la revista donde trabaja. Son felices. Tendrá alrededor de 25-26 años. Ahora llegará a casa, comerá con su novia, & se relajará en el sofá. ¿& yo? Sola.
Sola en el mundo.
Me mira. ¡Me mira! Oh, Dios, Derby, no te comportes como una jodida adolescente. Madura de una vez. Me está sonriendo. Me toco el pelo, coquetamente. Voy acercándome a él, discretamente, entre la gente. Le sonrío.
Llega el tren. La gente se apelotona en las puertas, para entrar. & es que la línea Picadilly es una de las más transitadas en el Underground londinense. Me agobio con tanta gente. La gente no mira a su alrededor. Sólo piensa en lo que va a hacer, o lo que ha hecho: ir a trabajar, volver a casa, cuidar de un familiar, comprar...a mí, en cambio, me gusta imaginarme la vida de las personas que veo a mi alrededor. Será porque mi vida es muy poco interesante. No sé.
Consigo (¡Por fin!) coger un sitio en el metro. Ya nos vamos alejando del centro de la ciudad. El tren va a toda velocidad. Apenas se ve el exterior.
- Hola...
Miro. Es el chico de antes. Madre mía. Se sienta a mi lado. Mi corazón se desborda. Calma, caaaaaaaaaalma. Intento aparentar normalidad, seguridad en mí misma. Alegría, frescura, ternura, inocencia.
- ¡Hola! Te he visto antes, en la parada de Buckinham.
- Sí...trabajo en el Times. Ya sabes, el periódico.
- Ammm- ¡Casi acierto! Es periodista.- Yo trabajo en un buffet de abogados. Soy Derby, encantada.
- Sean. Tienes una sonrisa preciosa.
- ¡Pues anda que tú!
Reímos. Llegamos a mi parada. Me levanto en silencio, & vuelvo la cabeza hacia atrás, sonriendo, antes de bajarme del tren.
Sean.
I like the way you move. #
Gente. Mucha gente alrededor. He salido del trabajo con Sebastien, el nuevo abogado del bufet. Me gusta. Es un tipo simpático, divertido, abierto, protector. Lo que cualquier chica querría. Pero no sé...no me acaba de convencer. Es muy machista. Cree en la supremacía de la mente masculina sobre la femenina.& a mí eso me pone muy nerviosa. Me ha pasado el brazo por los hombros, apretándome contra él. Olía a sudor & a tabaco. Me daban arcadas. ¿Por qué? ¿Dónde está mi príncipe? Yo sólo quiero un cuento de hadas...con final feliz, claro.
¡OMG OMG! ¿Pero qué ven mis ojos? Es un chico perfecto. Alto, fornido, con el pelo negro & los ojos verdes. Seguro que es un encanto. Mmm, adivinaré. Es fotógrafo. Está saliendo con una de las modelos de la revista donde trabaja. Son felices. Tendrá alrededor de 25-26 años. Ahora llegará a casa, comerá con su novia, & se relajará en el sofá. ¿& yo? Sola.
Sola en el mundo.
Me mira. ¡Me mira! Oh, Dios, Derby, no te comportes como una jodida adolescente. Madura de una vez. Me está sonriendo. Me toco el pelo, coquetamente. Voy acercándome a él, discretamente, entre la gente. Le sonrío.
Llega el tren. La gente se apelotona en las puertas, para entrar. & es que la línea Picadilly es una de las más transitadas en el Underground londinense. Me agobio con tanta gente. La gente no mira a su alrededor. Sólo piensa en lo que va a hacer, o lo que ha hecho: ir a trabajar, volver a casa, cuidar de un familiar, comprar...a mí, en cambio, me gusta imaginarme la vida de las personas que veo a mi alrededor. Será porque mi vida es muy poco interesante. No sé.
Consigo (¡Por fin!) coger un sitio en el metro. Ya nos vamos alejando del centro de la ciudad. El tren va a toda velocidad. Apenas se ve el exterior.
- Hola...
Miro. Es el chico de antes. Madre mía. Se sienta a mi lado. Mi corazón se desborda. Calma, caaaaaaaaaalma. Intento aparentar normalidad, seguridad en mí misma. Alegría, frescura, ternura, inocencia.
- ¡Hola! Te he visto antes, en la parada de Buckinham.
- Sí...trabajo en el Times. Ya sabes, el periódico.
- Ammm- ¡Casi acierto! Es periodista.- Yo trabajo en un buffet de abogados. Soy Derby, encantada.
- Sean. Tienes una sonrisa preciosa.
- ¡Pues anda que tú!
Reímos. Llegamos a mi parada. Me levanto en silencio, & vuelvo la cabeza hacia atrás, sonriendo, antes de bajarme del tren.
Sean.
I like the way you move. #
1. No sabes nada sobre mí.
7 p.m. de un miércoles cualquiera. London.
Derby es una chica soñadora. Tiene apenas 24 años, & toda una vida por delante. Trabaja en una oficina, como abogada. Todas las tardes sueña con volver a casa, tumbarse en el sofá, quitarse esos zapatos que tantas heridas le provocan & soñar. Sueña que algún día, en el Underground, de camino a casa, aparecerá él. Su hombre perfecto. Que la quiera, que la proteja, que dé su vida por ella sin dudarlo un instante. Él tendrá los ojos verdes, el pelo moreno algo despeinado por un largo día de trabajo. Le encantarán los niños. Algún día querrá tener unos cuantos. Pero no ahora. Se mirarán a los ojos y surgirá. Entenderán que no pueden vivir el uno sin el otro. Correrán para abrazarse, como si fueran una sola persona. & nunca más volverán a sentirse solos.
Sean es ya todo un hombre. Proviene de una familia humilde, pero a sus 25 años ya se ha sacado la carrera de periodismo. Es un chico atento, enérgico, fuerte, pero también sensible & romántico. Tiene los ojos de un verde pino conquistadores. El pelo negro azabache le cae sobre las cejas, completamente liso y muy brillante. Sean está harto de las relaciones de pareja. Ha visto a sus padres separarse, él mismo ha tenido varias novias, & todas sus relaciones han acabado en un perfecto desastre. No cree en el amor. Ya no. Sólo quiere llegar a casa, relajarse, olvidarse del mundo que le rodea, de sus sueños, que nunca se cumplieron, & de la vida que le queda por delante. No habla. Se limita a coger el Underground, como todos los días, todas las semanas, todos los meses. Tiene una vida ordenada y cuadriculada. Nadie le conseguirá romper los esquemas, de eso está seguro.
Lo que no sabe es lo equivocado que está.
Derby es una chica soñadora. Tiene apenas 24 años, & toda una vida por delante. Trabaja en una oficina, como abogada. Todas las tardes sueña con volver a casa, tumbarse en el sofá, quitarse esos zapatos que tantas heridas le provocan & soñar. Sueña que algún día, en el Underground, de camino a casa, aparecerá él. Su hombre perfecto. Que la quiera, que la proteja, que dé su vida por ella sin dudarlo un instante. Él tendrá los ojos verdes, el pelo moreno algo despeinado por un largo día de trabajo. Le encantarán los niños. Algún día querrá tener unos cuantos. Pero no ahora. Se mirarán a los ojos y surgirá. Entenderán que no pueden vivir el uno sin el otro. Correrán para abrazarse, como si fueran una sola persona. & nunca más volverán a sentirse solos.
Sean es ya todo un hombre. Proviene de una familia humilde, pero a sus 25 años ya se ha sacado la carrera de periodismo. Es un chico atento, enérgico, fuerte, pero también sensible & romántico. Tiene los ojos de un verde pino conquistadores. El pelo negro azabache le cae sobre las cejas, completamente liso y muy brillante. Sean está harto de las relaciones de pareja. Ha visto a sus padres separarse, él mismo ha tenido varias novias, & todas sus relaciones han acabado en un perfecto desastre. No cree en el amor. Ya no. Sólo quiere llegar a casa, relajarse, olvidarse del mundo que le rodea, de sus sueños, que nunca se cumplieron, & de la vida que le queda por delante. No habla. Se limita a coger el Underground, como todos los días, todas las semanas, todos los meses. Tiene una vida ordenada y cuadriculada. Nadie le conseguirá romper los esquemas, de eso está seguro.
Lo que no sabe es lo equivocado que está.
Johnny, la gente està muuuuy loca. /WTF/
Heeeeeeeyooo;) Heeeeeeeyooo;)
Let me see you get down, UH! Let me see you get down, UH!
D-O-W-N-
That's the way you get down, UH!
I like the way you move. #
jueves, 23 de febrero de 2012
All I want is you, babe
Ella es dulce, sensata, responsable. Ella sueña con encontrar a alguien que la hará feliz. Ella ríe, feliz de saber que es guapa, joven y bella, y que no le faltará nunca de nada. Tiene amigos.Tiene familia. Tiene salud. Y hoy ha salido el sol. Ella no necesita nada más para ser feliz. Sueña con volar a tres metros sobre el cielo. Sueña con ese cosquilleo que te recorre el estómago cuando esa persona está cerca. Sueña con ser alocada, risueña, pero sonríe porque sabe que hay tiempo para todo.
Pero no hay nada peor que malgastar el tiempo. Éste nunca, nunca, nunca se detiene.
Pero no hay nada peor que malgastar el tiempo. Éste nunca, nunca, nunca se detiene.
Los dias contados.
Tú me haces feliz.
Mi mitad. Mi media naranja. Mi TODO.
I wanna be with you before everything ends.
I like the way u move. #
Mi mitad. Mi media naranja. Mi TODO.
I wanna be with you before everything ends.
miércoles, 22 de febrero de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
Babe, let's go to party :3
¡Sabes ese momento en el que te cruzas con esa persona? Millones de sentimientos contradictorios pasan por tu mente. Piensas: ¿le saludo? ¿paso de largo? ¿le sonrío? ¿y si no me mira? ¿tendré algo raro en la cara? ¿ando raro? ¿qué le digo? ¿me pongo el pelo a un lado? ¿vuelvo la cabeza?
Y luego, cuando estáis prácticamente enfrente, ni te mira. Vas a alzar la cabeza para decirle un tímido hola, que no va a oír ni el cuello de tu camisa, y entonces te das cuenta de que no se está fijando en ti. Él suelta un ~¡Ey, fulanito, qué pasa?~ Y te quedas con una expresión mezcla entre >.< , ¬¬' y -.-
Porque sabes que no te ama. Porque en la vida sólo eres una más, pero anhelas ser el mundo para esa persona. Porque la vida es injusta, y estamos hechos para sufrir y darnos golpes cuando menos lo esperamos. Porque sí. Porque tuviste mala suerte. Porque creíste que podrías, y no pudiste.
Y luego, cuando estáis prácticamente enfrente, ni te mira. Vas a alzar la cabeza para decirle un tímido hola, que no va a oír ni el cuello de tu camisa, y entonces te das cuenta de que no se está fijando en ti. Él suelta un ~¡Ey, fulanito, qué pasa?~ Y te quedas con una expresión mezcla entre >.< , ¬¬' y -.-
Porque sabes que no te ama. Porque en la vida sólo eres una más, pero anhelas ser el mundo para esa persona. Porque la vida es injusta, y estamos hechos para sufrir y darnos golpes cuando menos lo esperamos. Porque sí. Porque tuviste mala suerte. Porque creíste que podrías, y no pudiste.
miércoles, 8 de febrero de 2012
martes, 7 de febrero de 2012
ÛÛ
Boom boom. Boom boom.
No, no es una bomba. Es mi corazón. Sí, yo también tengo uno de esos, ¿sabes? Pero no es indestructible. Es más, es delicado. Puede que sea demasiado frágil, quién sabe. Al fin y al cabo está hecho de carne. Carne blandengue y ensangrentada. De cualquier manera, es ya demasiado tarde para volver hacia atrás. No tengo superpoderes, no puedo volar, ni soy super elástica, ni puedo leer la mente, ni hacerme invisible. Pero tampoco retroceder en el tiempo. Y si mi corazón está roto, yo no puedo hacer nada. Sólo esperar, y sufrir.
¿No ves rabia en mis ojos? Derrochan ira, aunque en el fondo saben que con eso no consiguen nada. No hay ninguna manera de que todo vuelva a ser como antes. Si pudiera atrapar cada uno de esos momentos maravillosos, ya atrapados en el baúl de los recuerdos, lo metería en un frasco, para mirarlo cada mañana y sentirme dichosa aunque sólo sea por unos instantes.
I like the way u move.#
No, no es una bomba. Es mi corazón. Sí, yo también tengo uno de esos, ¿sabes? Pero no es indestructible. Es más, es delicado. Puede que sea demasiado frágil, quién sabe. Al fin y al cabo está hecho de carne. Carne blandengue y ensangrentada. De cualquier manera, es ya demasiado tarde para volver hacia atrás. No tengo superpoderes, no puedo volar, ni soy super elástica, ni puedo leer la mente, ni hacerme invisible. Pero tampoco retroceder en el tiempo. Y si mi corazón está roto, yo no puedo hacer nada. Sólo esperar, y sufrir.
¿No ves rabia en mis ojos? Derrochan ira, aunque en el fondo saben que con eso no consiguen nada. No hay ninguna manera de que todo vuelva a ser como antes. Si pudiera atrapar cada uno de esos momentos maravillosos, ya atrapados en el baúl de los recuerdos, lo metería en un frasco, para mirarlo cada mañana y sentirme dichosa aunque sólo sea por unos instantes.
I like the way u move.#
domingo, 5 de febrero de 2012
¿De veras quieres salir?
La lluvia resbala por los cristales de mi ventana. Se deshacen los recuerdos en las gotas de agua. Todos esos sueños caen y se reúnen allá, en el gran charco, donde nadie les hace caso, donde nunca se cumplirán. El lugar donde todas las ilusiones frustradas van a parar. El cielo de los buenos pensamientos.
Y la lluvia sigue cayendo, y cayendo, y cayendo. Sin parar. Como un río de lágrimas que quieren ir más allá, que no se conforman, que tuvieron mala suerte y nunca volverán a alzar la mirada.
Las nubes están cargadas de frustraciones. Quieren desaparecer, pero no pueden, no pueden porque están condenadas a vagar por ahí, a dirigirse a ninguna parte, sin rumbo, hasta el final de los tiempos. Sienten impotencia, y lloran; lloran para mostrarle al mundo su infelicidad.
Y desde mi ventana miro la lluvia caer y me contagio de toda esta desdicha que irradia la naturaleza.
Y la lluvia sigue cayendo, y cayendo, y cayendo. Sin parar. Como un río de lágrimas que quieren ir más allá, que no se conforman, que tuvieron mala suerte y nunca volverán a alzar la mirada.
Las nubes están cargadas de frustraciones. Quieren desaparecer, pero no pueden, no pueden porque están condenadas a vagar por ahí, a dirigirse a ninguna parte, sin rumbo, hasta el final de los tiempos. Sienten impotencia, y lloran; lloran para mostrarle al mundo su infelicidad.
Y desde mi ventana miro la lluvia caer y me contagio de toda esta desdicha que irradia la naturaleza.
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