¡Sabes ese momento en el que te cruzas con esa persona? Millones de sentimientos contradictorios pasan por tu mente. Piensas: ¿le saludo? ¿paso de largo? ¿le sonrío? ¿y si no me mira? ¿tendré algo raro en la cara? ¿ando raro? ¿qué le digo? ¿me pongo el pelo a un lado? ¿vuelvo la cabeza?
Y luego, cuando estáis prácticamente enfrente, ni te mira. Vas a alzar la cabeza para decirle un tímido hola, que no va a oír ni el cuello de tu camisa, y entonces te das cuenta de que no se está fijando en ti. Él suelta un ~¡Ey, fulanito, qué pasa?~ Y te quedas con una expresión mezcla entre >.< , ¬¬' y -.-
Porque sabes que no te ama. Porque en la vida sólo eres una más, pero anhelas ser el mundo para esa persona. Porque la vida es injusta, y estamos hechos para sufrir y darnos golpes cuando menos lo esperamos. Porque sí. Porque tuviste mala suerte. Porque creíste que podrías, y no pudiste.

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